Consulta general 1522-02
Dirección General de Tributos · SG de Impuestos sobre el Consumo · 9 de octubre de 2002
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Normativa
- Ley 37/1992 · art. 20.Dos Exenciones en operaciones interiores
- RD 1624/1992 · art. 8 Aplicación de las exenciones en determinadas operaciones inmobiliarias
Normativa según la fuente: Ley 37/1992 art. 20-Dos. RD 1624/1992 art. 8
Descripción de hechos
El consultante va a proceder a adquirir un edificio afecto a la actividad de arrendamiento de locales y oficinas cuya titularidad corresponde a una madre (titular del derecho de usufructo) y sus dos hijos (a quienes corresponde la nuda propiedad); la madre, está censada como sujeto pasivo del Impuesto sobre el Valor Añadido, al corresponderle las rentas procedentes del arrendamiento.
Cuestión planteada
Procedencia de la solicitud a los transmitentes de la renuncia a la exención prevista en el artículo 20.Dos de la Ley 37/1992.
Contestación
El número 22º del apartado Uno del artículo 20 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido (Boletín Oficial del Estado del 29), en su primer párrafo, establece la exención de las segundas y ulteriores entregas de edificaciones, incluidos los terrenos en que se hallen enclavadas, cuando tengan lugar después de terminada su construcción o rehabilitación.
Dicha exención, no obstante, puede ser objeto de renuncia en los términos que establece el apartado Dos del mismo artículo 20: “las exenciones relativas a los números 20º, 21º y 22º del apartado anterior podrán ser objeto de renuncia por el sujeto pasivo, en la forma y con los requisitos que se determinen reglamentariamente, cuando el adquirente sea un sujeto pasivo que actúe en el ejercicio de sus actividades empresariales o profesionales y tenga derecho a la deducción total del Impuesto soportado por las correspondientes adquisiciones.
Se entenderá que el adquirente tiene derecho a la deducción total cuando el porcentaje de deducción provisionalmente aplicable en el año en que se haya de soportar el Impuesto permita su deducción íntegra, incluso en el supuesto de cuotas soportadas con anterioridad al comienzo de sus actividades empresariales o profesionales. A estos efectos, no se tomará en cuenta para calcular el referido porcentaje de deducción el importe de las subvenciones que deban integrarse en el denominador de la prorrata de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 104, apartado dos, número 2º de esta Ley.”
Los requisitos para efectuar tal renuncia, se completan a través del artículo 8 del Real Decreto 1624/1992, de 29 de diciembre (Boletín Oficial del Estado del 31), en particular en su apartado 1º donde se establece: “la renuncia a las exenciones reguladas en los números 20º, 21º y 22º del apartado uno del artículo 20 de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido, deberá comunicarse fehacientemente al adquirente con carácter previo o simultáneo a la entrega de los correspondientes bienes.
La renuncia se practicará por cada operación realizada por el sujeto pasivo y, en todo caso, deberá justificarse con una declaración suscrita por el adquirente, en la que éste haga constar su condición de sujeto pasivo con derecho a la deducción total del Impuesto soportado por las adquisiciones de los correspondientes bienes inmuebles.”
En este sentido, es necesario que el transmitente que, en su caso, efectúe dicha renuncia, sea sujeto pasivo a efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido, en los términos del artículo 5 de la mencionada Ley 37/1992, que atribuye dicha condición en la letra c) de su apartado Uno a: “Quienes realicen una o varias entregas de bienes o prestaciones de servicios que supongan la explotación de un bien corporal o incorporal con el fin de obtener ingresos continuados en el tiempo.
En particular, tendrán dicha consideración los arrendadores de bienes.”
Por su parte, el número 23º, del apartado Uno del artículo 20, establece la exención de “Los arrendamientos que tengan la consideración de servicios con arreglo a lo dispuesto en el artículo 11 de esta Ley y la constitución y transmisión de derechos reales de goce y disfrute, que tengan por objeto los siguientes bienes:
a) Terrenos, incluidas las construcciones inmobiliarias de carácter agrario utilizadas para la explotación de una finca rústica.
Se exceptúan las construcciones inmobiliarias dedicadas a actividades de ganadería independiente de la explotación del suelo.
b) Los edificios o partes de los mismos destinados exclusivamente a viviendas, incluidos los garajes y anexos accesorios a estas últimas y los muebles, arrendados conjuntamente con aquéllos.”
De la información facilitada en la consulta, y a efectos de determinar la procedencia de la renuncia a la exención a que se ha hecho referencia, podemos señalar:
1.- La transmisión de la nuda propiedad del inmueble estaría no sujeta al Impuesto sobre el Valor Añadido si, efectivamente, es realizada por quien no tiene la condición de sujeto pasivo a efectos de dicho impuesto por no realizar actividades empresariales o profesionales, en los términos del citado artículo 5 de la Ley 37/1992.
Por ello, estaría sujeto al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, modalidad de Transmisiones Patrimoniales Onerosas.
2.- Sin embargo, la transmisión del derecho de usufructo por quien sí es sujeto pasivo del impuesto, determinaría la sujeción al Impuesto sobre el Valor Añadido, al realizarse su hecho imponible en los términos del apartado Uno del artículo 4 de la Ley del impuesto: “estarán sujetas al Impuesto las entregas de bienes y prestaciones de servicios realizadas en el ámbito espacial del Impuesto por empresarios o profesionales a título oneroso, con carácter habitual u ocasional, en el desarrollo de su actividad empresarial o profesional, incluso si se efectúan en favor de los propios socios, asociados, miembros o partícipes de las entidades que las realicen.”
No obstante, en este caso nos encontramos ante la transmisión de un derecho real de goce y disfrute, por lo que a dicha transmisión no le resulta de aplicación la exención prevista en el artículo 20.Uno.22º de la Ley 37/1992. Dado que el artículo 20.Dos de la mencionada Ley 37/1992, sólo prevé la posibilidad de renunciar a la exención en los casos previstos en el artículo 20.Uno, números 20, 21 y 22, tampoco en este caso sería posible solicitar al transmitente dicha renuncia.
3.- Finalmente, el número 23º del apartado Uno del artículo 20 de la Ley 37/1992, no es de aplicación a la transmisión del derecho de usufructo, al estar impuesto sobre un edificio no destinado exclusivamente a vivienda. Por todo ello, la transmisión del derecho de usufructo estará sujeta y no exenta del Impuesto sobre el Valor Añadido.
Lo que comunico a Vd. con el alcance y efectos previstos en el apartado 2 del artículo 107 de la Ley General Tributaria.
Citada después por
- 0994-04 Sujeción y, en su caso, aplicación de la renuncia a la exención prevista en el artículo 20.dos de la Ley 37/1992.
Fuente: Dirección General de Tributos, consulta 1522-02. Texto en la fuente oficial ↗